Jaguares Sin Conflicto
Convivencia Humano-FaunaProtegiendo al jaguar y a las comunidades rurales de Santa Fe y Azuero
¿Qué es Jaguares Sin Conflicto?
Jaguares Sin Conflicto es el programa de Panamá Wildlife Conservation que busca reducir y prevenir los conflictos entre jaguares y ganaderos en la provincia de Veraguas y la península de Azuero. A medida que la deforestación reduce el hábitat natural del jaguar, estos grandes felinos se ven forzados a acercarse al ganado, generando pérdidas económicas y represalias que ponen en riesgo su supervivencia.
El proyecto trabaja directamente con productores rurales para implementar medidas de manejo del ganado, monitorear la presencia de jaguares mediante cámaras trampa y promover la coexistencia entre personas y fauna silvestre, evitando la cacería y fortaleciendo la conservación de esta especie emblemática. Combina investigación científica, tecnología aplicada y participación comunitaria para construir soluciones prácticas basadas en evidencia.
Proteger al jaguar es proteger los bosques, el agua y el futuro de Panamá.
Quedan menos de 200 jaguares en todo Panamá y menos de 5 en Azuero
El jaguar: símbolo de naturaleza y convivencia
El jaguar representa la fuerza, el equilibrio y la riqueza de los bosques de Panamá. Su presencia inspira respeto y nos invita a construir una convivencia armoniosa entre comunidades rurales y la vida silvestre.
Especie emblemática de Panamá
Símbolo de equilibrio ecológico
El jaguar (Panthera onca) es el mayor felino de América y un guardián natural de los bosques. Su rol como depredador contribuye a mantener la diversidad y salud de los ecosistemas.
<200
jaguares viven en libertad en Panamá
En la region de Azuero, el jaguar convive con comunidades rurales y ganaderas, generando oportunidades para aprender, innovar y proteger juntos el patrimonio natural.
Bosques protegidos
El jaguar motiva la conservación de grandes extensiones de hábitat natural.
Innovación rural
Las comunidades desarrollan soluciones para convivir y proteger al jaguar.
Diversidad biológica
Su presencia indica ecosistemas sanos y conectados.

El jaguar inspira respeto y colaboración para conservar la naturaleza
Area de trabajo
El proyecto se desarrolla en Panamá, principalmente en las provincias de Veraguas y Los Santos, en los distritos de Santa Fe, Mariato y Tonosí, abarcando comunidades rurales y áreas protegidas clave para la conservación del jaguar.
¿Qué hacemos en Jaguares Sin Conflicto?

Monitoreo con camaras trampa
Recolección sistemática de evidencia para mapear presencia, patrones y zonas de riesgo. Los datos guían decisiones y priorizan acciones en campo.
Reduccion de conflictos
Medidas no letales y acompañamiento directo con productores para prevenir pérdidas. Incluye protocolos de respuesta ante incidentes y talleres para coexistencia humano-jaguar.


Manejo de ganado
Prácticas preventivas para reducir vulnerabilidad del ganado y evitar retaliación. Incluye corrales seguros, manejo nocturno, cercas eléctricas y señalización estratégica.
Educación comunitaria
Actividades y charlas que refuerzan una visión positiva del jaguar, promoviendo la conservación y la convivencia con las comunidades rurales.

¿Cómo puedes ayudar?
Tu apoyo es fundamental para continuar protegiendo al jaguar y promoviendo la convivencia con comunidades rurales.
Donaciones
Apoya directamente las acciones de conservación y coexistencia
Voluntariado
Participa en actividades de campo y educación
Jaguares Sin Conflicto dentro del trabajo de PWC
Este proyecto se conecta con otras iniciativas de Panamá Wildlife Conservation para fortalecer corredores biológicos, reducir conflictos humano-fauna y consolidar soluciones de conservación en paisajes productivos. Nuestro enfoque compartido es ciencia + comunidad + territorio.
Aliados estratégicos
Trabajamos en colaboración con instituciones y organizaciones comprometidas con la conservación.

Fundación Islas Secas

Ministerio de Ambiente de Panamá
Guardianes del bosque y la convivencia
El jaguar es símbolo de los bosques de Panamá y de la posibilidad real de conservar la biodiversidad cuando ciencia, comunidades y territorio trabajan juntos. La convivencia humano-fauna es posible y necesaria para el futuro de nuestros ecosistemas y culturas rurales.





